En los campos agrícolas de la Ciudad de México el trabajo de las mujeres representa 46% del total que se ocupa para esta actividad y en la floricultura es muy relevante. Para esta temporada de flor de cempasúchil en sus unidades familiares de producción se integran a labores administrativas, pero también realizan la siembra, fertilización, riego y poda en las macetas, que luego se enviarán a centrales de abasto, mercados y tiendas comerciales para las festividades del Día de Muertos.

A pie de su parcela, rodeada del tapiz de colores anaranjados que dibujan las flores de cempasúchil, Karla Hernández Durán platica que ella junto con sus dos hijas se han sumado a actividades del campo, una de ellas en la parcela y la otra en la parte administrativa y comercial.

“En nuestra empresa las mujeres prácticamente llevamos el control de todo de lo que son las finanzas, la logística, la estructura; en conjunto con mi esposo, soy su apoyo”, platica durante un recorrido por su parcela, ubicada en San Gregorio Atlapulco, pueblo originario de la alcaldía Xochimilco, realizado por imagenagropecuaria.com.

Este cultivo es ancestral, un legado trasmitido de generación en generación. En la zona rural de la capital del país la mayoría de unidades de producción esta conformado por familias y nos hemos dado cuenta que las mujeres tienen esta parte de la delicadeza y atención para que se produzca bien la planta, desde la siembra, cuidados, hasta la comercialización, expresa la jefa de distrito de Desarrollo Rural en la Ciudad de México, de la Secretería de Agricultura y Desarrollo Rural Sader, Rubí Sánchez García.

“Tengo muchas compañeras en los viveros, esposas de mis compañeros, que al igual que nosotros trabaja la esposa e hijas también; dentro de cada invernadero he visto un promedio como de cuatro mujeres, entre trabajadoras y las integrantes de la familia. En cualquier tipo de negocio ya hay una mujer al frente”, recalca Karla Hernández, quien luce un sombrero blanco de ala ancha que la protege de los rayos del sol.

Esta agricultura cumple con la “doble jornada”, llega a las ocho de la mañana, riega las flores y las fertiliza, pero sigue haciendo también las labores de casa, por lo que a mediodía va a casa y luego regresa. Antes no iba a campo todo el tiempo, porque sus hijos eran pequeños, pero ahora que están grandes ya se integró totalmente al negocio.

Una mujer –subraya– tiene delicadeza con las flores, si detecta que algunas plantas tienen exceso de agua, las poda; es más organizada en el riesgo, la fertilización puntual y pues también en la entrada de dinero.

Alexandra Díaz, hija de Karla, se ha hecho cargo de las labores administrativas y comerciales de esta empresa familiar que este año produjo 70 mil flores cempasúchil –el año pasado fueron 45 mil–, de las cuales 50% se irán al Mercado de Jamaica, los mercados de Nativitas, Xochimilco y la Central de Abasto de la Ciudad de México.

También habrá envío de flor a diferentes entidades del país, Cuernavaca, Chihuahua, Sonora, Veracruz y Tijuana, lo cual representa aproximados 35% o 40% más o menos de la producción. “En 2024 no tuvimos estas embarcaciones, este año que se presentó la oportunidad y fue también por eso nos animamos a aumentar la cantidad de plantas”.

Este año, dice la joven estudiante de ingeniería industrial, por primera vez se logró colocar flor de cempasúchil en algunos centros comerciales, lo que representará entre 5% y 10%,

es una cantidad pequeña, pero es un mercado que empezamos este año, intentado movernos un poco afuera para desplazar más flor, porque sí se sigue vendiendo local, pero siento que las personas ya no consumen de la misma manera que antes…”

Sobre esto último, abunda, “ha bajado la demanda local un poco por esto de la economía y también porque las tradiciones ya no están tan presentes, en general, en estas generaciones nuevas”, a las que Alexandra hace un llamado a retomar esta tradición ancestral, que tiene mucho simbolismo dentro de la cultura mexicana y es algo que no se debe de perder en México porque es nuestra identidad.

Respecto a la competencia por la importación de semilla procedente de China, Alexandra refiere que sí sigue siendo un factor por la parte costo es un mercado muy competitivo, nosotros tenemos costos un poco elevados, pero es porque intentamos no meter productos extranjeros, sino nacionales y tener lo menos posible de químicos en las plantas en beneficio de la salud y el ambiente.

Las flores que se cultivan con semilla china alcanzan precios de 15 o 16 pesos –en esta unidad de producción es de 18 pesos– , pero los productores no se explican cómo sale ese costos tan bajos, cuando hay un alza en el precio de los insumos. Sin embargo, asegura Alesandra, “esa competencia no nos afectó al 100%, porque tenemos nuestros clientes, que saben que tenemos un buen producto y mucha calidad”.

Herencia mexicana

Ulises Díaz Xolalpa, padre de Alexandra, explica que el cultivo de cempasúchil es una tradición familiar que  se realiza en esta zona desde la época de los mexicas, a través de los canales que aun quedan, y de esas pequeñas islas llamadas chinampas, porque esta parte de la ciudad estaba llena de agua y se siguió cultivando flores y hortalizas.

“Nosotros abarcamos el rubro de las ornamentales porque nos hace fascinante estar entre tantos aromas colores y ver cómo se desarrollan las plantas que finalmente llegan a su casa, a las empresas o algunas instituciones”, asevera.

En la primera semana de junio llega la semilla de variedad Marigold, la cual siembran y tarda tres días en germinar, su desarrollo dilata un mes; luego a los 30 a 45 días se trasplanta a la maceta, que es la parte final del periodo de germinación y ahí empieza el ciclo de crecimiento que dura tres meses y medio. La planta terminada se pueden vender a principios de octubre o si alguien solicita antes también, “este año empezamos el 19 de septiembre a la venta”

La jefa de distrito de Desarrollo Rural de la Sader, Rubí Sánchez García, explica que la producción de cempasúchil está presente en prácticamente siete alcaldías de la Ciudad de México, donde la de mayor producción es desde luego Xochimilco, Tláhuac y poco menos en Milpa Alta; en Tlalpan, Magdalena Contreras, Álvaro Obregón y Cuajimalpa de Morelos.

Precisa que dichas alcaldías 2 mil productores tienen producción de ornamentales,

de los cuales 700 cultivan cempasúchil. Para 2025 se estima una producción de 1.9 millones de plantas en maceta, pero también se producirán 26 mil manojos”.

Los productores, en su mayoría, utilizan la variedad Marigold, hay algunas otras variedades, ellos lo adquieren, pero también tenemos una producción importante de semilla nativa, principalmente en la alcaldía Tláhuac, donde tenemos la variedad clemolito, “totalmente nativa de aquí de la Ciudad de México”.

La Secretaría de Agricultura incentiva que los floricultores tengan producción de  variedades nativas. Incluso, estamos trabajando con el SNICS (Servicio Nacional de Inspección y Certificación de Semillas) para que quienes aún tienen estas variedades puedan registrar su semilla y conservarla.

La institución –destaca– brinda capacitación a los agricultores en producción, manejo de plagas y enfermedades, comercialización y también en la parte administrativa de las empresas que normalmente son familiares.

Respecto a la comercialización abunda en que la Sader hace campañas de difusión y promoción. También con las alcaldías se trabaja para abrir algunos puntos de venta o ferias y también la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural de esta capital (Corenadr) trabaja para que los productores puedan ofertar sus productos en el centro de la Ciudad de México.

Los productores de cempasúchil de esta familiar invitan a toda la gente a no dejar de consumir el producto mexicano, ya que el floricultor a veces pasa por unas rachas difíciles y para tener flor en esta temporada realiza un trabajo arduo. Alexandra remarca que gracias a esta actividad ella y sus hermanos tienen estudios y sacan sus gastos, “es algo que agradezco porque no conozco otra persona, menos de mi escuela, que se dedique a cultivar. Es algo muy bonito, muy cansado, pero ya cuando se empiezan a dar las flores, cuando empieza la venta, toda esa parte es muy linda”.

 

 

Fuente original: https://imagenagropecuaria.com/2025/manos-de-mujer-hacen-florecer-cultivo-de-cempasuchil-en-cdmx/