El planteamiento de la presidenta de México, Claudia Sheibaum Pardo, a los directivos de Coca-Cola, sobre la compra de azúcar mexicana no es menor, dado que por cada tonelada de jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) que importa la industria, una tonelada de azúcar es desplazada hacia el mercado mundial, donde los precios suelen ubicarse hasta 70% por debajo del precio nacional. Esta situación resta 16 mil 800 millones de pesos (mdp) anuales al ingreso global del sector, impactando directamente en el precio de la caña que reciben los cañeros. 

El diseño actual del comercio bilateral entre México y Estados genera un esquema de asimetría comercial, porque mientras el azúcar mexicana enfrenta severas restricciones para ingresar al mercado estadounidense, el JMAF y azúcar estaodunidense puede entrar al mercado mexicano sin restricción alguna, por lo que el sector cañero insiste en que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en materia de edulcorantes debe establecer reciprocidad absoluta, planteó el presidente de la Unión Nacional de Cañeros (UNC- CNPR), Carlos Blackaller Ayala.

La inequidad en el comercio de edulcorantes es significativa dado que el JMAF estadounidense que ingresa a México sin restricción ha provocado un desplazamiento del consumo interno de azúcar, que hoy llega a representar 30% de endulzantes que consume México,

La semana pasada, la presidenta de México informó que durante una reunión que sostuvo con directivos de la Coca-Cola –patrocinadora del Mundial de Fútbol 2026– expuso que “por qué no nos sentábamos a platicar —porque hoy el precio de la azúcar también está muy bajo— de cuánta azúcar puede utilizar la refresquera”.

En su conferencia mañanera explicó que “el refresco usa mucha fructosa, que la mayoría viene importada; y cada vez se usa menos azúcar producida en México, incluso cuando tienen azúcar de caña, sabe distinto el refresco y, bueno, ya los médicos dirán, pero puede tener menos efectos. Obviamente, mucha azúcar, mucho consumo, pues siempre hace daño, ¿no?”.

En tanto, el presidente de la UNC- CNPR, expresó:

no estamos ante un excedente natural de producción, sino ante un desplazamiento artificial provocado por un tratado comercial que hoy solo protege a la fructosa y al azúcar estadounidense, dejando sin ningún beneficio al azúcar mexicana”.

Por ello, a través de un comunicado, propuso que en el marco de la revisión del T-MEC, se incorpore el análisis del comercio binacional de edulcorantes, por lo que llamó al gobierno federal a retomar el trabajo del grupo interinstitucional que analiza los temas estructurales del sector.

Carlos Blackaller consideró que en la renegociación del T-MEC “el objetivo es avanzar hacia mecanismos comerciales equitativos y recíprocos, que permitan restablecer el equilibrio del mercado regional y garantizar condiciones justas para los productores mexicanos”, precisó el directivo.

El objetivo es que se analice puntualmente la grave problemática que enfrentamos y que reclama una negociación basada en el Principio de Reciprocidad Técnica (Espejo) y en su caso, asegurar que el azúcar y la fructosa de los Estados Unidos de América y el azúcar de caña mexicana gocen de trato equitativo en el mercado regional”, concluyó el líder de los cañeros CNPR.

Bajo los Acuerdos de Suspensión, el acceso del azúcar mexicana a los Estados Unidos se encuentra sujeto a cupos y condicionantes estrictas, que unilateralmente define como sus “necesidades de importación”. Es decir, se eliminó para la caña de azúcar mexicana toda ventaja que debería gozar conforme a los suscrito en el TLCAN original, señaló Blackaller Ayala.

Por otra parte, señaló que los productores de caña enfrentan incrementos en los costos de insumos clave, como fertilizantes y diésel, mientras que el precio final de liquidación de la caña se ve presionado por el aumento de ventas de azúcar al mercado internacional.

Recordó que la agroindustria de la caña de azúcar es sustento de 190 mil cañeros, genera más de 2.2 millones de empleos directos e indirectos y sostiene la actividad económica en más de 270 municipios de 15 estados del país.

Por ello, advirtió que “de prevalecer las actuales condiciones en el comercio binacional de edulcorantes, se afectará inminentemente la estabilidad económica y social de amplias regiones rurales de México”.

 

Fuente original: https://imagenagropecuaria.com/2026/importacion-de-fructosa-de-la-industria-reduce-ingreso-al-sector-canero-en-16-mil-800-mdp/