Frente a los crecientes retos del cambio climático, las tensiones en las cadenas de suministro y la necesidad de garantizar seguridad alimentaria, la organización CIMMYT presentó hoy —durante el foro World Agri‑Tech Innovation Summit 2025 en Ciudad de México— su visión sobre cómo la innovación genética en cultivos puede impulsar una agricultura más resiliente, nutritiva y climáticamente inteligente.
“La innovación solo tiene sentido si contribuye a construir sistemas agroalimentarios más sostenibles, competitivos e inclusivos. Invertir en ciencia agrícola es apostar por un futuro más resiliente y justo”, declaró Jelle Van Loon, director asociado de Sistemas Agroalimentarios Sostenibles en CIMMYT.
Innovación con propósito
Durante su participación en el panel “Resilient Crops: Advances in Breeding for Nutrition and Climate-Smart Agriculture”, CIMMYT hizo hincapié en que no basta con desarrollar tecnologías de mejoramiento genético: lo esencial es que esas tecnologías lleguen a los productores, sean relevantes para sus condiciones y permitan una adaptación real al cambio climático.
La institución señaló que su enfoque integra tres grandes ámbitos:
- Mejoramiento genético adaptado al clima, para variedades más resistentes a estrés hídrico, calor y plagas.
- Agronomía y herramientas digitales que apoyan al productor en campo y permiten traducir la ciencia al impacto real.
- Colaboraciones público-privadas y una estrategia de acceso tecnológico que garantice equidad y relevancia en el Sur Global.
¿Por qué es urgente este impulso?
El foro reunió a más de 300 líderes del sector agroalimentario —empresas, inversores, investigadores y emprendedores— que debatieron cómo la innovación y la inversión pueden transformar los sistemas alimentarios en medio de un contexto complejo: cambio climático, cadenas de suministro cada vez más tensionadas, demanda creciente de autosuficiencia y nutrición.
CIMMYT subraya que para lograr una verdadera transformación se requiere:
- Una inversión coordinada en ciencia, innovación y políticas públicas.
- Redes de colaboración que conecten a productores, gobierno, academia y sector privado.
- Enfoque en impacto, no solo en el laboratorio, sino en quienes cultivan.
¿Y para los productores y la nutrición?
La estrategia de CIMMYT apunta a que los desarrollos tecnológicos lleguen a campo de forma práctica: variedades de cultivo que usen el agua y nutrientes de forma más eficiente, que toleren condiciones extremas, y que puedan mejorar la calidad nutricional de los alimentos.
Esto tiene implicaciones importantes para la nutrición en comunidades vulnerables: al combinar genética, agronomía y acceso, se puede aspirar a que no solo haya más alimento, sino alimentos mejores —más adaptados y más nutritivos—, lo cual fortalece la seguridad alimentaria.
Un llamado a la acción
El mensaje principal del evento es claro: la ciencia agrícola no es opcional. Es un pilar para construir resiliencia, equidad y sostenibilidad en los sistemas agroalimentarios. Y para que surta efecto, tiene que ser colectiva.
CIMMYT reafirmó su compromiso de avanzar desde México hacia el mundo, como puente entre la investigación, la empresa, los gobiernos y los productores. Y concluyó que solo cuando la innovación se despliega a gran escala —y de modo inclusivo— puede responder a los desafíos de hoy y mañana.
FUENTE: CIMMYT- Comunicaciones LATAM
Fuente original: https://agronoticias.com.mx/2025/11/10/cultivos-resilientes-una-apuesta-de-ciencia-nutricion-y-clima/





