En México, tras seis meses de trabajo la utilidad real para el productor de maíz es de apenas 6 mil 526 pesos por hectárea (ha), considerando que alcance un rendimiento de 10 toneladas por ha y sin tomar en cuenta la renta de la tierra, expuso el dirigente de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA), Álvaro López Ríos.
Explicó que el apoyo que otorga el gobierno federal es de mil 300 pesos por tonelada, mientras que el estatal es 400 pesos por tonelada, lo que da un total de mil 700 pesos por tonelada pero la inversión real en 10 toneladas es de 60 mil pesos, a lo que se debe restar 53 mil 474 pesos de costos operativos.
Para el dirigente de la UNTA, el Programa de Precios de Garantía implementado por el gobierno federal, “resulta insuficiente para los productores de granos básicos, al no venir acompañado de créditos agrícolas masivos, tecnificación de riego ni fomento productivo, pues la producción nacional sigue estancada, sin crecimiento frente a la demanda y con costos de producción insostenibles”.
De tal manera, subrayó, que
producir una hectárea de maíz en México puede ser hasta 300% más caro que en Estados Unidos, debido a la falta de subsidios masivos y tecnología”.
Por medio de un comunicado, el dirigente de la UNTA detalló que la producción de una hectárea de maíz en las regiones comerciales clave de México, cuesta entre 50 mil y 55 mil pesos mientras que el precio de venta en el mercado libre apenas ronda los 4 mil 400 o 4 mil 800 pesos por tonelada.
Haciendo un balance financiero por hectárea, estimó Álvaro López, por ejemplo, un costo de producción de 53 mil 474 pesos, incluyendo insumos, con un rendimiento promedio de 10 toneladas da un costo real por tonelada producida de 5 mil 347 pesos. Mientras que el precio de venta libre, considerando el Mercado de Chicago sería de 4 mil 400 a 4 mil 800 pesos por tonelada lo que deja al productor un margen de pérdida, que oscila de -500 a -900 pesos por tonelada.
Esta situación obliga a los agricultores de mediana y gran escala a depender al 100% de subsidios emergentes para no vender por debajo de su costo de producción.
En este escenario, consideró, lo más productivo para el país es una combinación estratégica: producir el maíz blanco e importar el maíz amarillo, debido a que no se tiene la capacidad de infraestructura, subsidios ni agua para competir con la eficiencia de producción masiva de Estados Unidos.
De tal manera, recalcó, que resulta más productivo importar el maíz amarillo frente a la demanda desbordada de la industria de la carne, porcina, avícola y ganadera, que requiere más de 20 millones de toneladas anuales para alimentar a sus animales.
López Ríos reflexionó que tratar de sembrar todo ese volumen en el país absorbería demasiada agua y tierra que se usa para cultivos de exportación de mayor valor como el aguacate o jitomate.
Sin embargo, en el caso del maíz blanco es de vital y productivo defender la producción, porque depender del extranjero para la base alimenticia de la población, que es la tortilla, expone al país a la inflación internacional y a una crisis de desabasto.
En resumen, “la máxima productividad para México consiste en proteger y tecnificar la producción de maíz blanco para consumo humano, mientras se aprovechan los bajos precios internacionales para importar el maíz amarillo necesario para las industrias”, concluyó.
Fuente original: https://imagenagropecuaria.com/2026/obtienen-baja-utilidad-o-perdida-productores-de-maiz-en-mexico-unta/





