El Programa Nacional de la Agroindustria de la Caña de Azúcar 2026-2030 (PNACA) proyecta que la oferta nacional de azúcar dentro del consumo de edulcorantes represente, al menos, 70% respecto a lo importado; mejorar precio de la caña de azúcar e ingreso de los productores de caña; aumentar el índice de sustentabilidad y promover la diversificación de esta agroindustria, donde prevé destinar 12.5% de la superficie cañera a la producción de bioetanol.

El documento publicado hoy en el Diario Oficial de la Federación refiere que “las actuales condiciones del mercado azucarero nacional se encuentran marcadas por una sobreoferta significativa, derivada de la importación de más de 700 mil toneladas de azúcar, así como de más de un millón de toneladas de jarabe de maíz rico en fructosa (JMRF) durante el ciclo 2023/2024, volumen que representó un incremento del 24% respecto al ciclo previo”. Ello fue impulsado por los altos precios históricos que se registraron en el mercado nacional de azúcar, “que incentivaron importaciones de azúcar y de edulcorantes alternativos”.

Esta sobreoferta provocó una caída del 27.6% en los precios nacionales de azúcar en el ciclo 2024/2025, “con efectos negativos directos en la rentabilidad del campo cañero, que resiente una fuerte reducción en el ingreso de las personas productoras de caña y en la industria azucarera, que enfrenta presiones financieras y de competitividad”.

Lo anterior derivó en que únicamente 59.5% de azúcar fueron ventas internas de los ingenios y 40.5% se cubrió con importaciones de azúcar y JMRF, cuya creciente participación en el consumo mexicano de edulcorantes “refuerza los riesgos de desplazamiento estructural del azúcar en el mercado interno, lo que genera mayor incertidumbre sobre la sostenibilidad del sector cañero en el mediano plazo”.

En este contexto el PNACA 2026-2030 tiene el objetivo que la participación de la oferta de azúcar mexicana dentro del Consumo Nacional Aparente (CNA) de edulcorantes, “retome los niveles observados previos al ciclo 2023-2024, el cual registró un promedio de 73.50% en el período comprendido entre los ciclos 2012-2013 y 2022- 2023, con el fin de mejorar la estabilidad en el mercado azucarero”. En el ciclo 2024-25 este índice fue de  67.4%.

Otra meta del programa es mejorar el ingreso por tonelada producida, por lo que estima que el valor real pagado por tonelada de caña de azúcar registre un incremento anual de 4.58%, equivalente al promedio de la inflación anual de septiembre de 2024 y al mismo mes de 2025. “Este ajuste iniciaría en el ciclo 2025/2026, tomando como referencia el valor correspondiente al ciclo 2024/2025, alcanzando para el ciclo 2029/2030 un nivel estimado de 1,293.54 pesos por tonelada de caña, en términos reales”. En 2025 el valor fue de 1,130.92 pesos por tonelada.

Incursionar en biocombustibles

Respecto a la diversificación productiva de la industria de la caña de azúcar, el PNACA 2026-203 plantea destinar 12.5% de la superficie cañera nacional a la producción de biocombustibles (etanol y Combustibles Sostenibles de Aviación, SAF por sus siglas en inglés), al al 2030.

El documento señala que “en México la materia prima disponible más abundante y con ventajas para la producción de SAF es la caña de azúcar. Los excedentes de producción de caña han llegado a superar los 10 millones de toneladas de caña, que al ser transformadas en etanol resultan en 800 millones de litros del biocombustible, materia prima suficiente para producir alrededor de 400 millones de litros de bioturbosina (SAF)”.

En general, puntualiza que la estructura de la demanda de azúcar en los últimos 12 años se ha distribuido en las siguientes partes: 66% mercado nacional, 10% cuota americana, 10% IMMEX y 14% mercado mundial (Conadesuca 2025). El equivalente en etanol del excedente de azúcar equivale a 546 millones de litros de etanol y a 320 millones de litros de SAF.

Las cifras anteriores –subraya el documento– requieren que la producción de caña sea suficiente para producir cada ciclo 6 millones de toneladas de azúcar; producción que ya se ha superado, indica el documento.

“La producción de SAF es clave para mejorar el bienestar de la población rural de nuestro país, así como la descarbonización de la industria de la aviación. Según la región, la tecnología y el tipo de materia prima podrían ofrecer muchos otros beneficios, en ese sentido, además de reducir las emisiones, se pueden generar puestos de trabajo, eslabonamientos positivos con el sector agrícola y la utilización de residuos como insumos en el proceso productivo, entre otros”, remarca.

El programa también plantea contribuir al índice de sustentabilidad en el campo cañero, cuyo valor óptimo es de 3.0 que corresponde a una escala de “Alto Compromiso con la sustentabilidad”, siendo en 2026 de 1.56 y la meta es llegar a 1.69 al 2030.

El PNACA 2026-203 hace hincapié en que “procurar la estabilidad del mercado azucarero reviste una importancia estratégica tanto desde el punto de vista económico como social.

Económicamente, el mercado de la caña de azúcar es uno de los pilares del sector agroindustrial en México, con una significativa contribución al PIB agropecuario y una fuerte presencia en las cadenas de valor regionales”.

El documento, resalta que: “al contribuir a la estabilidad del mercado, se favorece la permanencia del empleo, el acceso a ingresos dignos y la mejora de la calidad de vida en regiones donde pocas otras actividades económicas tienen un impacto similar. Además, fortalecer la agroindustria de la caña de azúcar contribuye a reducir desigualdades sociales y a fomentar el arraigo rural, evitando el desplazamiento forzado por motivos económicos. En este sentido, la estabilidad del mercado no es solo un objetivo sectorial, sino un componente esencial para el desarrollo económico regional y la justicia social en las zonas productoras de caña de azúcar”.

Programa Nacional de la Agroindustria de la Caña de Azúcar 2026-2030 (completo), Dar CLIC aquí

 

 

Fuente original: https://imagenagropecuaria.com/2026/reducir-importacion-de-edulcorantes-mejorar-ingreso-del-productor-y-producir-bioetanol-proyecta-programa-sectorial-2025-2030/