La guerra entre Estados Unidos-Israel contra Irán, que afecta el flujo de mercancías por el Estrecho de Ormuz está perturbando los sectores energético y de fertilizantes, con impactos medibles en los costos y riesgos crecientes para los sistemas alimentarios, el comercio y las economías vulnerables.
Los países de la región representan un centro neurálgico para el comercio de fertilizantes, dado que por ahí transitan 13% de las exportaciones mundiales de nitrógeno y 9% de los nutrientes fosfatados para fertilizante. “Un tercio del volumen mundial de fertilizantes transportados por mar pasa por el Estrecho”, recalca un reporte de ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD, por sus siglas en inglés).
El organismo resalta que los efectos del conflicto ya son visibles, porque “los precios de los fertilizantes nitrogenados han subido significativamente, con aumentos menores pero perceptibles en los fertilizantes fosfatados”.
UNCTAD destaca que la interrupción está vinculando los mercados energéticos con los sistemas alimentarios, con implicaciones crecientes para el comercio y el desarrollo, de tal manera que el transporte marítimo a través de Hormuz se ha colapsado, con una caída de los tránsitos de más del 95%, interrumpiendo los flujos de energía y fertilizantes;
los precios de la energía se han disparado, con el petróleo y el gas subiendo bruscamente en todas las regiones
Hace hincapié en que “el aumento de los costos de energía, fertilizantes y transporte incrementa los riesgos para la producción de alimentos, el suministro y los precios”.
“El Estrecho de Hormuz es una arteria clave para el comercio mundial de energía y fertilizantes, transportando cerca de una cuarta parte del petróleo marítimo así como importantes volúmenes de gas natural licuado y fertilizantes”, refiere.
La escalada de la guerra ha provocado que la actividad marítima a través del Estrecho haya caído drásticamente.
Los tránsitos diarios bajaron de un promedio de 103 embarcaciones en la última semana de febrero a un solo dígito en pocas semanas, llevando los flujos prácticamente a un punto muerto”.
El informe explica que los precios del petróleo han subido bruscamente, en tanto los del gas natural en forma considerable. En Asia los precios se han duplicado y en Europa ha registrado aumentos igualmente pronunciados.
Detalla que el gas natural es un insumo clave en la producción de fertilizantes nitrogenados como la urea y el amoníaco, por lo que a medida que suben los precios del gas, aumentan los costos de producción éstos insumos para la agricultura, empujando los precios al alza.
El organismos de Naciones Unidas añade que el uso de fertilizantes es esencial para la producción agrícola y el comercio mundial. “Los principales exportadores —de Brasil a la India— dependen de las importaciones de fertilizantes, vinculando directamente los mercados de insumos con el suministro mundial de alimentos. En muchos países en desarrollo, el acceso a los fertilizantes es igualmente fundamental para la producción de alimentos básicos”.
Señala que esta dependencia coincide con una capacidad limitada de los países de absorber aumentos de precios o asegurar suministros alternativos. “Muchas economías dependientes de las importaciones enfrentan un margen fiscal reducido, desequilibrios externos y un acceso restringido a financiamiento, reduciendo su capacidad de responder al aumento de los costos”.
En su reporte, la UNCTAD expone que “si bien la inseguridad alimentaria a menudo está asociada a las importaciones de alimentos, también está estrechamente vinculada al acceso a insumos agrícolas esenciales. Las interrupciones en el suministro de fertilizantes, por lo tanto, amenazan la producción, los rendimientos y la disponibilidad de alimentos”.
Suben costos en todas las cadenas de suministro
La interrupción del flujo de comercio en el Estrecho de Hormuz también está incrementando las tarifas de flete, que en el caso de buques petroleros han aumentado más del 90% desde finales de febrero. Al mismo tiempo los precios del combustible para barcos casi se han duplicado,
Además, agrega el informe, las primas de seguros por riesgo de guerra se han disparado, con algunos aseguradores retirando la cobertura por completo para las embarcaciones que operan en el Golfo Pérsico.
Como resultado, los propietarios de barcos se ven obligados a suspender los tránsitos o a absorber costos de seguro considerablemente más altos, con primas que se multiplican varias veces para cada viaje, remarca la UNCTAD.
Estos mayores costos de transporte y seguro se trasladan a los precios de los fertilizantes y, a su vez, afectan la producción y las exportaciones agrícolas”.
El organismo internacional reflexiona en que los patrones históricos muestran que los aumentos en los precios de la energía suelen ir seguidos de alzas en los precios de los fertilizantes. El mantenimiento de costos elevados de fertilizantes puede, a su vez, afectar el suministro de alimentos, especialmente cuando los insumos resultan menos asequibles para los productores.
Además, el aumento de los costos de los fertilizantes influye en las decisiones de siembra —incluida la elección de cultivos y el área total sembrada— y afecta el uso de insumos y los rendimientos, con impactos que se materializan con el tiempo.
En este contexto, los precios más altos de la energía, los fertilizantes y el transporte ejercen una presión adicional sobre las finanzas públicas y los presupuestos familiares. Estos desafíos se ven intensificados por un acceso limitado al financiamiento, lo que reduce la capacidad de los productores para absorber los aumentos de costos.
La UNCTAD matiza que, “la magnitud de estos efectos dependerá de la duración de las interrupciones. Las tendencias actuales apuntan a una mayor presión en los mercados de productos básicos y las cadenas de suministro”.
Fuente original: https://imagenagropecuaria.com/2026/perturbacion-al-estrecho-de-hormuz-afecta-sistemas-alimentarios-comercio-y-economias-vulnerables/





