Aunque México sigue siendo autosuficiente en maíz blanco, al cierre del ciclo 2024-25 su oferta fue la más baja en doce años agrícolas y las importaciones crecieron 287%; mientras que en maíz amarillo el país continua siendo “altamente deficitario”, lo cual se refleja en las “elevadas importaciones”, que promedian 15 millones de toneladas (t) en dicho período.
Los datos fueron publicados por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) y generados por la Dirección general del servicio de información agroalimentaria y pesquera. Detallan que la oferta total de maíz blanco del ciclo 2024-25 se estima en 22.5 millones de (t), es decir, 3.8% menos que en el ciclo anterior y significa “la cifra más baja desde hace doce ciclos de mercado, ya que en 2012-13 fue de 22.2 millones de t”.
El organismo explicó que esta reducción en la oferta del más reciente ciclo es resultado de un inventario inicial de 1.3 millones de t, “el más bajo para la serie disponible de 13 años” y una producción estimada en 20.4 mdt, lo que significa una caída anual de sólo 0.7%, pero sería el segundo volumen más bajo desde hace 12 años, cuando fue de 20 millones de t.
Del reporte se deriva que las importaciones de maíz blanco registraron un fuerte incremento en el periodo 2024-25, dado que se proyectó sumarán 799 mil toneladas, “un incremento de 287% respecto al ciclo previo, aunque por debajo del promedio anual de 830 mil toneladas observadas en la serie de 10 años de los ciclos mercantiles 2012/13 a 2021/22”.
El análisis concluyen que la menor producción del ciclo primavera–verano (PV) 2024, así como del otoño–invierno (OI) 2025, fueron determinantes en la menor oferta del cereal. Para el PV-2024, la producción fue de 16.4 millones de t, 5.1% menos que en el ciclo homólogo anterior y “el menor volumen desde el año agrícola 2021, cuando fue de 16.6 millones de t”.
En tanto, para el cierre preliminar del OI-2025 se estimó cosechar 3.9 millones de t, 20% por debajo del OI-2024, equivalente a casi 1 millón de toneladas menos.
Lo anterior, explica el documento, fue resultado de la poca disponibilidad de agua para riego, principalmente en la zona Noroeste de México, que se reflejó en menores superficies plantadas y rendimientos que redujeron la producción de Sinaloa, principal entidad productora del cereal en dicho ciclo.
Maíz amarillo, dependencia continua
El reporte publicado por la Sader indica que en el caso del maíz amarillo la producción nacional durante los ciclos comprendidos entre 2012-2013 al 2024-2025 promedió casi tres millones de m de t, una aportación media de 15% a la oferta total del grano en el país, en tanto que las importaciones “han sido en promedio de 14.9 millones de t en la serie referida, con lo que aportan 71% de la oferta nacional”.
Para el ciclo 2024ñ25 la producción estimada de este grano fue de 2.8 millones de t, 211 mil toneladas menos que en el ciclo precedente, lo que equivale a una reducción de 7.1%, que “sería la tercera cifra más baja en la serie disponible de la balanza”.
En tanto que
las importaciones sumaron 21.2 mdt, el segundo volumen más alto de la serie, sólo superado por las 22.7 mdt del ciclo anterior”.
Con ello, el inventario final de 2.7 millones, seguirá complementándose con compras del extranjero, refiere el documento.
El documento elaborado por la Dirección general del servicio de información agroalimentaria y pesquera, apunta que: “México es altamente deficitario en la producción de maíz amarillo, cuyo principal destino es el uso forrajero, de modo que las elevadas importaciones permiten garantizar el desarrollo de las principales especies ganaderas del país”.
En este sentido refiere que la suficiente oferta internacional permitirá garantizar la demanda de México, dado que el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) estima que para el cierre del ciclo 2024-25, ésta será de 1,229 millones de t en todo el mundo, nivel similar al del ciclo anterior. Mientras que los primeros estimados del organismo para el ciclo 2025/26 “son más optimistas, ya que se esperan 1,287 millones de toneladas en todo el planeta, 4.7% más que en el periodo 2024/25 que está por cerrar”.
Recuerda que Estados Unidos es el principal oferente del grano en el mundo, con la tercera parte de las cosechas mundiales, además de ser el más importante proveedor de México. Para el cierre del ciclo 2024-25 el USDA estima 378 millones de t cosechadas en territorio estadounidense, 3% menos que en 2023/24; sin embargo,
lo proyectado para 2025/26 es mucho más optimista, con una estimación de 427.1 millones de t, es decir, 13% adicional al periodo 2023/24, con exportaciones superiores respecto al período 2024-25.
El análisis reflexiona sobre el hecho de que la suficiente oferta del grano en el mundo ha provocado disminuciones importantes en el precio internacional del “maíz amarillo número 2, cotizado FOB en puertos del Golfo de Estados Unidos”, reportado por el Banco Mundial. Dichas cotizaciones cayeron en promedio 24% anual entre marzo de 2023 y diciembre de 2024.
Sin embargo, posteriormente “se registraron incrementos promedio de 8.5% anual entre enero y agosto de 2025, aunque con caídas mensuales consecutivas de mayo a agosto de 2025, que promediaron una disminución mensual de 3.6%”.
Indica que la cotización fue de 185.49 dólares por tonelada en agosto de 2025, equivalente a 3,530 pesos mexicanos, “la segunda cifra más baja desde septiembre de 2024, cuando fue de 184.97 dólares (3,350 pesos)”.
En en México, el precio medio rural del maíz amarillo fue de 5,070 pesos por tonelada en agosto de 2025, siendo el menor precio pagado al productor desde mayo de 2024, cuando fue de 5,050 pesos.
Fuente original: https://imagenagropecuaria.com/2026/saldo-2025-cae-oferta-de-maiz-blanco-aumenta-su-importacion-287-y-en-grano-amarillo-sigue-alto-deficit/





