Aumentar la tasa de impuestos saludables a bebidas de alto contenido calórico y otros productos no saludables no es sólo un asunto recaudatorio y resultan altamente rentables para el país, dado que podrían evitar gastos en salud en forma inmediata y en el largo plazo sumar 124 mil millones de dólares (mdd), equivalentes al 75 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), aseguró el representante de UNICEF en México, Fernando Carrera Castro.
Queremos lograr que estos impuestos permitan reducir la incidencia de enfermedades crónico-degenerativas, particularmente cardiovasculares y metabólicas. Estamos frente a un desafío donde buscamos no sólo impactar en la salud de las niñas y niños de hoy, sino tener un impacto de largo plazo sobre la economía de México y la decisión es hoy, porque más tarde, “no hay manera de ahorrarse ese dinero”.
Durante el encuentro Gravar el daño: Primer foro internacional sobre impuesto a productos nocivos para la salud, organizado por la Cámara de Diputados, Carrera Castro expresó que dichos recursos se captarían si México toma medidas preventivas para atención primaria y promoción de la salud, donde los impuestos a los productos nocivos para la salud tiene un efecto más directo, más rentable y genera un impacto más inmediato y a más largo plazo.
Hizo hincapié en que es enorme el impacto económico que tendría el aumento a los impuestos saludables y, en caso contrario, representará 124 mil mdd más en gastos para la salud.
El representante de UNICEF alertó los datos de obesidad infantil “son terribles”, donde Chiapas, por ejemplo, no sólo tiene el deshonroso primer lugar en consumo de bebidas azucaradas per cápita, sino también tiene “el muy triste” primer lugar en obesidad infantil en proporción a su población en el mundo y la correlación entre ambas es directa.
México –reconoció– ha hecho grandes cosas en materia de salud, por ejemplo que se trabaja mucho en el programa de Vida feliz, vida saludable, que impulsan las secretarías de Educación, la de Salud y el IMSS Bienestar para tratar de reducir la incidencia de enfermedades crónico degenerativas en la niñez pero muy importante tomar otras medidas y este impuesto sin duda alguna es estratégico.
En su intervención, la asesora de políticas públicas para el control del tabaco de la Secretaría de Salud, Mayra Michel Castillo Trejo, manifestó que la Organización Panamericana de la Salud ha señalado que los impuestos saludables representan una de las medidas más eficaces para disminuir el consumo de productos dañinos, por lo que un impuesto adicional de un peso por litro a las bebidas azucaradas podría prevenir más de 230 mil casos de diabetes y ahorrar cerca de 19 mil mdp en gastos médicos durante la próxima década.
El mayor impacto –continuó– se lograría mediante el impuesto de 3 pesos por litro que podría evitar hasta 600 mil casos de diabetes en dicho periodo, además de reducir significativamente los costos de atención médica y las pérdidas por disminución de productividad,
las estimaciones apuntan un ahorro superior de 45 mil mdp en gastos médicos y de 4.4 mil mdp en pérdidas productivas en un lapso de 10 años”.
En representación del subsecretario de Salud, Ramiro López Elizalde, aseguró que las políticas fiscales dirigidas al tabaco han demostrado ser de las más efectivas para disminuir el consumo especialmente entre jóvenes y grupos vulnerables. La evidencia indica que incrementos en el impuesto sobre el tabaco reducen la demanda y desalienta la iniciación a su consumo.
Hay que reducir asequibilidad de cigarros, bebidas azucaradas y alcohólicas
En su oportunidad, el especialista Berts Brys, economista senior de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), comentó que en México el ingreso del impuesto saludable como porcentaje del PIB comparado con países del resto del mundo es muy bajo, por lo consideró que hay una subutilización de éste y se tiene que fortalecer para desempeñar un papel mayor.
Indicó que debido al uso del tabaco cada año hay 63 mil muertes y el costo total directo e indirecto por su consumo en el país es de aproximadamente 1% del PIB, que es una cifra muy alta que significa que si no se fumara este indicador sería un 1% mayor de lo que es en la actualidad.
Por otra parte, los daños relacionados al alcohol derivan en 39 mil muertes al año y por el consumo de las bebidas azucaradas 41 mil personas mueren al año, con un costo total del 0.1% del PIB.
“Existe un enorme costo a la economía y a la sociedad debido al uso del tabaco, del alcohol y también del consumo de bebidas azucaradas”.
Refirió que los precios de cigarros, bebidas azucaradas y alcohólicas son relativamente bajos en México en comparación con muchos otros países de América Latina y el Caribe, y el objetivo de un impuesto saludable es aumentar el precio de los productos que son dañinos para la salud, es decir, reducir la asequibilidad de los mismos y, por lo tanto, inducir a las personas a dejar de fumar, a beber menos alcohol y bebidas azucaradas.
Este impuesto saludable tiene un doble papel, porque por un lado inducen estilos de vida más saludables y, por otro lado, también aumentan los ingresos del gobierno”, recalcó.
El doctor Tonatiuh Barrientos, del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), anotó que en México cada año se registran 40 mil muertes atribuibles al consumo de bebidas azucaradas, y señaló que el 18 por ciento de la población adulta vive con diabetes, 30 por ciento con hipertensión y 37 por ciento con obesidad.
Apuntó que el Poder Legislativo tiene un papel muy importante dentro de las acciones de regulación, porque a través de leyes y reglamentos se puede traducir esto en acciones. “Es muy evidente que necesitamos más y mejor regulación para prevenir enfermedades crónicas, accidentes y violencia que lleven a que las personas disfruten de un mejor estado de salud”.
En su participación, el presidente de Tabaconomía, Guillermo Paraje, destacó que la evidencia que existe a nivel internacional sobre impuestos saludables es que son una de las herramientas para frenar este “tsunami” que se nos avecina y hay decenas de meta-análisis y centenas de trabajos científicos que los impuestos son efectivos para cambiar el comportamiento de las personas.
La industria que se opone a este impuesto argumenta el impacto sobre el empleo y la evidencia que existe a nivel internacional y a nivel de México, en países desarrollados y en desarrollo, lo refuta, porque los análisis muestran que después del 2014 –cuando se empezó aplicar impuestos a estos productos– no hubo efectos sobre el empleo. A partir de ese año hasta hoy, las bebidas azucaradas aumentaron 180%, mientras que la inflación aumentó 68% y los impuestos básicamente cayeron.
El doctor en economía de la salud consideró que el Estado mexicano perdió una “oportunidad de oro” durante el 2014 y el 2025 para aumentar los impuestos a esos productos y recuperar parte de los costos de salud que ha tenido y que va a tener y le dio esa oportunidad a la industria que aumentó sus precios.
Los impuestos saludables actuales, aseveró, se quedan cortos, podrían ser mayores, en bebidas azucaradas es “extraordinariamente tímido”. “Esto me hizo pensar en un jugador de fútbol que agarra la pelota en la mitad de la cancha pasa a todos los contrarios y tira la pelota fuera, creo que se está perdiendo una oportunidad de avanzar decididamente”
Impuesto saludable puede mejorar bienestar económico familiar
El especialista de Economics for Health-Johns Hopkins University, Carlos Guerrero López puntualizó que aumentar el impuestos a 3 pesos por cigarro tendría implicaciones positivas, porque reduciría el consumo entre 32 y 44% y esto se asocia con una reducción en la carga de la enfermedad y una implicación económica que recae en todas las familias, sobre todo los de menores ingresos.
También se fortalecerían las finanzas públicas con dicho aumento, porque podría generar entre 13 mil mdp y 26 mil mdp adicionales a lo que ya se recauda, de esta manera la recaudación anual podría alcanzar más de 78 mil mdp.
El aumento en el precio del 75% podría evitar 73 mil 800 muertes en una década y permitirá ahorrar más de 164 mil mdp en costos de atención a enfermedades causadas por el tabaco.
Hizo alusión a que los hogares cuando tienen gasto en tabaco distraen los recursos financieros que son escasos para obtener esos productos, porque el consumo del tabaco disminuye el gasto en educación en casi 6% y en salud 4%.
En este sentido, el especialista añadió que
casi un millón de personas están en riesgo de caer en la pobreza por el gasto en el consumo de tabaco, por lo que aumentar los impuestos pueden mejorar el bienestar económico de las familias más vulnerables”.
El presidente Federación Mundial de Obesidad, Simón Barquera, destacó que uno de cada tres nuevos casos de diabetes y uno de cada siete nuevos casos de enfermedades cardiovasculares tiene que ver con el consumo de bebidas azucaradas, es decir, hay más de 200 mil personas adultas que tienen una enfermedad crónica cada año que parece atribuible al consumo bebidas malsanas, por lo que los impuestos saludables son clave para la prevención y desincentivar su consumo.
El impuesto a las bebidas azucaradas en México tuvo impacto, pero ya se quedó desde hace mucho tiempo muy corto, hubo una reducción sostenida de 7.6% o alrededor de 5 litros por persona al año y eso fue muy bueno, pero hay países como Arabia Saudita donde el impuesto al refresco es del 50% y en India del 40%.
El también experto del del INSP expresó que no podemos tomar en serio estas corporaciones que están haciendo una lucha muy fuerte por proteger su poder político y económico y están dispuestos hacer declaraciones totalmente engañosas.
El diputado Alfonso Ramírez Cuéllar, vicecoordinador del Grupo Parlamentario de Morena, aseguró que su bancada impulsará una iniciativa para elevar el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas azucaradas, destinando los recursos a un fondo especial para atender enfermedades como la diabetes, el cáncer y los padecimientos cardiovasculares.
En su oportunidad, el diputado Joaquín Zabadúa Alva (Morena) planteó: queremos aplicar estos impuestos saludables con base en la evidencia científica, en los estudios de largo plazo que se han hecho, en el trabajo sostenido de los organismos internacionales, “para poder asegurar que esos impuestos nos van a dar generaciones sanas”.
Fuente original: https://imagenagropecuaria.com/2025/aportarian-impuestos-saludables-75-del-pib-de-mexico/





